en ocasiones pienso en la posibilidad de echar el tiempo atrás, no errar como se ha hecho, ni menos haber dañado de la manera en que he podido...cuando entiendo que ese ideal es como cualquier otro, comprendo un poco más que mi mochila hoy pesa más y peor porque no todo funciona tal cual una desearía y sin embargo sigo en pie, camino más firme y soy más consciente de mi, aunque sea un detalle...es por eso que a veces me incomoda la mantención y justificación de quienes absurdamente se quedan con el lado vacío del vaso...mi optimismo no es para nada una motivación, soy un fluctuante devenir, una difusa idea a cada momento; de todas maneras, siento, y aunque me cueste demostrarlo creo que a cada segundo algo recojo del enmarañado mundo de las relaciones en el que vivo, mundo en el que muchas veces me siento inhábil, por causa de que me importan las personas más de lo que quisiera, sin embargo no acostumbro crear grandes ilusiones que se sustenten en el aire, si me decido por algo lo tomo e insisto; por el contrario, si no existe motivación alguna, no existe palabra, error, ni dolor que me convenza.
Qué fácil es esto de no tener empatía.
ResponderEliminar